Método Pilates
El método Pilates es una educación corporal muy completa donde se trabaja el cuerpo como un todo, desde la musculatura más profunda, hasta la más periférica, y en la que intervienen tanto la mente como el cuerpo.
Los ejercicios están fundamentalmente compuestos por movimientos controlados, muy conscientes, y coordinados con la respiración, con el fin de crear un cuerpo armonioso, coordinado, musculado y flexible. A través de la práctica, la mente va tomando conciencia de las capacidades, limitaciones, fortalezas y debilidades del cuerpo para mejorar el estado físico y mental.
El Método Pilates no consiste en levantar pesas, ni en realizar ejercicios repetitivos. No se trata de movimientos de fuerza, ni de resistencia, sino de actividades de tensión y estiramiento de las extremidades, donde juegan un papel importante el abdomen y el torso.
A diferencia del aeróbic, en Pilates no hay que seguir una música ni tener el sentido del ritmo muy desarrollado, sino que está basado en un programa muy seguro de ejercicios lentos y controlados, adaptados a cada persona.
Los resultados del Método son visibles a corto plazo. En pocas semanas se consigue una notable tonificación muscular, mejora la circulación sanguínea, la flexibilidad y el balance corporal, y se corrige la postura, estilizando la figura y aliviando las tensiones del cuello y de la espalda.
Además, se logra un dominio total de la motricidad y un mayor conocimiento del propio cuerpo, lo que aumenta la autoestima y refuerza nuestra capacidad de concentración y control.
El método Pilates también desarrolla aptitudes como la atención y la disciplina.
Principios Básicos
Los movimientos del método están basados en seis principios básicos:



