Drenaje linfático

Técnica manual específica para eliminar líquidos acumulados, toxinas de los tejidos y mejorar la respuesta inmunitaria del organismo.

Son una serie de maniobras manuales muy suaves que se realizan con el fin de drenar o desplazar la linfa, que por cualquier causa patológica se encuentra estancada, a territorios linfáticos sanos para su evacuación normal hacia el torrente venoso.

La clave del éxito del d.l.m está en el drenaje de las proteínas de los edemas linfáticos, que hoy por hoy, no son capaces de drenarse por medios instrumentales, (por ejemplo, la presoterapia, que drena sólo líquido intersticial).

MÉTODO VODDER. Drenaje linfático

A principio de los años 30, el Dr. Emil Vodder, auténtico creador de esta técnica, comprobó que muchos de sus pacientes con problemas en las vías respiratorias mejoraban cuando se les efectuaba masaje sobre los nódulos de los ganglios linfáticos del cuello.

Los magníficos resultados obtenidos con este sistema le indujeron a pensar que se podía trabajar igualmente sobre todos los ganglios superficiales del cuerpo e incidir sobre el sistema linfático.

Pronto comprobó que el método manual que él había creado tenía un importante efecto beneficioso sobre el sistema nervioso e inmunológico, y una destacada acción drenante sobre los tejidos.

El Dr. Emil Vodder prosiguió sus estudios y creó el “Drenaje Linfático Manual” como un método de masaje terapéutico tremendamente eficaz. Rápidamente, médicos y fisioterapeutas se hicieron eco de sus investigaciones y difundieron el DLM hasta hacerlo imprescindible en el tratamiento conservador de los linfedemas.

Indicaciones

  • Retención de líquidos
  • Piernas cansadas
  • Edemas en el embarazo
  • Linfedemas
  • Edemas tras extirpación de tumores
  • Edemas locales postoperatorios
  • Estreñimiento
  • Dolor premenstrual
  • Estrés, insomnio
  • Edemas de orgien traumático: hematomas, rotura fibras, tratamiento post-fracturas
  • Sinusitis, otitis